Globalización comercial. Competencia cada vez más dura. Crecimiento del comercio electrónico. Exigencias de los consumidores. Los múltiples desafíos que plantea el tercer milenio a las empresas, y los sustanciales cambios que registran la logística y la gestión de la cadena de suministros. Tendencias dominantes en el mundo globalizado. La creciente competitividad y la globalización del comercio, exigen a las empresas respuestas eficientes, procesos bien planificados y estrategias que
permitan sobrevivir y crecer en un mundo en
continuo cambio. No basta con hacer las cosas bien, es necesario ser
excelentes. De ahí la importancia que ha cobrado la Gestión Empresaria,
Logística y Gestión de la Cadena de Suministro, decisiva para lograr
transacciones comerciales eficientes.
Por lo demás, el cliente tiene un poder de negociación
cada vez más importante, y con sus exigencias y preferencias es quien
define el éxito o fracaso de todo el engranaje empresarial. Hoy los
productos no sólo deben reunir condiciones básicas como la inocuidad, sino
que para ser competitivos necesitan presentar altos estándares de calidad.
Y a esos estándares deben sumarle, inexorablemente, un desempeño óptimo de
la logística y de la cadena de suministro.
Una nueva visión empresarial
El Council of Logistics Management, ha definido la
logística como "la parte del proceso de gestión de la cadena de suministro
encargada de planificar, implementar, y controlar de forma eficiente y
efectiva el almacenaje y flujo directo e inverso de los bienes, servicios
y toda la información relacionada con éstos, entre el punto de origen y el
punto de consumo, con el propósito de cumplir con las expectativas del
consumidor".
Puede señalarse también, que el creciente avance
tecnológico y cognoscitivo en materia empresarial de los últimos años ha
hecho emerger nuevos términos, que a su vez dan lugar a controversias.
La gestión de la cadena de suministro (SCM - Supply Chain
Management) no ha sido una excepción: aún hoy se discute acerca del
significado del concepto y en qué se diferencia del de logística. Cuando
se habla de "gestión de la cadena de suministro", se hace referencia a
"la unión de todos los procesos y de todas las empresas que participan
en la producción, distribución, manipulación, almacenamiento y
comercialización de un producto y sus componentes; es decir, integra todas
las empresas que hacen posible que un producto salga al mercado en un
momento determinado" . Esto incluye a los proveedores de materias
primas, fabricantes, distribuidores, transportistas y detallistas. En
definitiva, la gestión de la cadena de suministro o SCM, es la estrategia
a través de la cual se coordinan todas las actividades y empresas que
conforman esa cadena. La aplicación del SCM implica que las distintas
empresas dejan de intentar mejorar sus propios procesos de forma
independiente, como se ha hecho hasta ahora. Esta visión, se reemplaza por
una más amplia, que contemplar a todos los procesos y a todas las empresas
que los cumplen, como una sola, ubicadas ante el flujo continuo del
producto y tratando de mejorar los procesos para alcanzar un beneficio
global.
A simple vista puede observarse que no es una tarea
fácil, pues se trata de la unión o integración de múltiples factores, con
las implicaciones que esto conlleva: diferentes enfoques, tecnologías,
procesos, etc., que deben unirse y trabajar como uno solo y de la mejor
forma posible, puesto que la competencia no se entiende como rivalidad
entre empresas, sino entre cadenas de suministro. La gestión de la cadena
de suministro incorpora entonces, además de las operaciones logísticas,
actividades que no están directamente vinculadas a dicho campo, como la
gestión empresaria, la gestión de los recursos humanos, la tecnología, las
infraestructuras, la administración o el mantenimiento, entre otras
tareas.
El primer paso en busca de la excelencia en la cadena de
suministro, es contar con un alto nivel en todos los procesos, incluyendo
el rendimiento de la logística interna de las empresas, observándoselas
como partes interrelacionadas e interdependientes entre sí, persiguiendo
la mejora continua, y enfocadas hacia el desarrollo que haga posible sacar
un producto al mercado en las condiciones que requiere el consumidor y en
el momento determinado.
Logística integral - Interna y Externa
En la actualidad se habla básicamente de dos clases de
logística integral, la interna y la externa. Desde el punto de vista
interno, la logística integral se refiere al concepto tradicional de costo
total, analizando la gestión coordinada de todas las actividades
operativas de la empresa. La premisa básica es bastante simple: existen
trade-offs entre los diferentes componentes logísticos (almacenamiento,
transporte, inventario, servicio al cliente, compras, fabricación y
preparación de maquinaria), y la única forma de obtener un desempeño
óptimo, es considerar estos procesos como un todo, para tomar decisiones
que beneficien el sistema global y no a uno de los componentes en
detrimento de otro.
Desde el punto de vista externo, el concepto de logística
integral se convierte en otra forma de denominar el SCM, puesto que se
refiere a esa coordinación en la integración de actividades a lo largo de
la cadena de suministro. La comunidad logística conoce que la logística
integral puede mejorar tanto los niveles de costes como el servicio al
cliente.
Principios de la gestión de la cadena de suministro
(Supply Chain Management -SCM).
Lograr una gestión exitosa de la cadena de suministro es
una tarea compleja, ya que las variaciones tecnológicas, culturales,
operativas y de mercado la tornan muy difícil. Pero una vez que todos los
miembros de la cadena de suministro trabajan como si pertenecieran a una
misma empresa (incluyendo proveedores, fabricantes, distribuidores y
consumidores), la sinergia que surge del trabajo coordinado, planificado y
con estrategias y objetivos comunes, facilita significativamente el
mejoramiento y desempeño individual y colectivo. En términos de cadenas de
suministro, no se puede aspirar a encontrar procesos exactos, o una
fórmula mágica para establecer unos procesos estandarizados de gestión que
lleven a la excelencia de la cadena de suministro para productos
agroalimentarios; sin embargo, existen principios que pueden aplicarse a
nivel general, que demuestran ser exitosos en el desarrollo de un buen
SCM:
- Conocer las necesidades y verdaderos valores del consumidor.
- Gestionar los activos logísticos conociendo las implicancias para
otras empresas de la cadena.
- Coordinar la gestión del consumidor en un interlocutor único a
partir de un flujo de información eficiente.
- Integrar las ventas y la planificación de operaciones mediante la
obtención información de la demanda y presupuestos en tiempo real.
- Concentrarse en las alianzas estratégicas y la gestión de las
relaciones.
- Desarrollar indicadores de rendimiento para conocer la eficacia en
la atención a las necesidades del consumidor.
Alcance de la cadena de suministro - SCM3
Según la teoría de las restricciones (Theory of
Constraints), aplicable en gestiones de empresas agroalimentarias, si se
desea el desempeño óptimo de un sistema, lo primero que debe hacerse es
identificar los recursos que son cuellos de botella y coordinar el ritmo
de trabajo de todos los centros al que marquen dichos recursos. Todo
aquello que exceda lo que el sistema puede procesar, genera costos por
ineficiencias. Puede decirse que el aprovisionamiento, las actividades de
soporte y la distribución deben planificarse y gestionarse de manera
integrada, juntamente con la producción y los procesos de elaboración,
alineando capacidades entre sí y en función de la demanda. Efectivamente,
las decisiones que se toman en cada uno de los eslabones de la cadena de
suministro tienen impacto en el resto de los eslabones, afectando
sensiblemente a la oferta final. La capacidad de respuesta de cada empresa
determina la capacidad de respuesta de toda la cadena, y por ello, la
cadena de suministro será tan fuerte como lo sea la empresa más débil que
la compone.
Desde esta nueva visión, se habla de una "gestión
Integrada de la cadena de suministro, donde las mejoras del proceso
logístico ya no se centran en la optimización del flujo de bienes,
servicios e informaciones de cada compañía particular, sino en el flujo
total".
Las actividades logísticas, entonces, deben administrarse
desde una perspectiva global que considere el plazo total del proceso de
suministro-fabricación-entrega, con mayor intercambio de información, con
mayor compromiso de todas las empresas; compartiendo responsabilidades, y
con la participación activa de cada uno de los socios en la toma de
decisiones y en el abordaje conjunto de los problemas que se presenten.
Esto implica, cambiar de la visión fragmentada y por funciones, hacia una
horizontal y por procesos. Posicionando la cadena de suministro y
logística dentro de los establecimientos, es posible reconocer las
ventajas que percibe la empresa, ya que el producto es entregado en el
momento, lugar y estado adecuados, cumpliendo con las expectativas de los
socios de la cadena y del cliente.
Ventajas de la cadena de suministro - SCM 3
Las ventajas de la gestión integrada de la cadena de
suministro en productos agroalimentarios, son muchas, incluso más de las
que pueden cuantificarse, puesto que muchos elementos proporcionan una
mejora sustancial de las operaciones pero no son fáciles de medir en
términos cuantitativos. Un ejemplo claro es la mejora de las relaciones y
el trato con los proveedores, el incremento en la confianza que reportarán
las empresas involucradas y el cliente, o la reducción de incertidumbres,
entre otras. Siendo evidentes los beneficios y el incremento de
competitividad que se obtiene a partir de un SCM bien desarrollado, pueden
enumerarse:
- Flujo ágil de productos y servicios.
- Reducción del stock en toda la cadena.
- Reducción de costes por ineficiencias.
- Plazos de entrega fiables.
- Mejor calidad de servicio.
- Mayor disponibilidad de bienes.
- Mayor grado de acierto en los pronósticos de demanda.
- Relaciones más estrechas con los socios de la cadena.
- Sinergia entre los mismos.
- Reducción del papeleo y de los costes administrativos.
- Una respuesta más rápida a las variaciones del mercado.
- Minimización de los costes y riesgos del inventario a través de la
fabricación exclusivamente cuando se recibe la demanda.
- Menor tiempo de comercialización de los nuevos productos y
servicios.
- Mejor toma de decisiones.
Mejores Prácticas en el SCM
Actualmente muchas empresas brindan ejemplos a seguir
frente a la gestión que hacen de la cadena de suministro, puesto que han
sido exitosas en los procesos de integración y en el manejo integral de la
logística. Al respecto, es posible indicar varios puntos que se consideran
como factores críticos o de éxito, comunes a la mayor parte de estas
empresas:
- Equilibrar los sistemas
de gestión de la cadena de suministro con las iniciativas y metas de
carácter estratégico. Las compañías que sobresalen en
este área han hecho un fuerte trabajo de integración con sus proveedores
y empresas de la cadena, para alcanzar ganancias conjuntas y lograr las
metas de carácter estratégico. El primer paso en este proceso de
integración, es la comprensión y el estudio de las iniciativas
estratégicas de cada organización involucrada.
- Integración con los
proveedores. Los sistemas
de SCM de categoría mundial seleccionan los proveedores de acuerdo a
criterios que sobrepasan a los tradicionales. Muchas empresas de alto
estándar utilizan la integración con sus proveedores como una
herramienta para expandirse en el mercado, tanto en la cuota de mercado
como en el tamaño del mismo. Al trabajar integradas en toda la cadena de
suministro, las empresas pueden compartir talentos y recursos,
produciendo beneficios significativos en su desempeño de una forma
global.
- Certificar a los
proveedores para desarrollar una integración efectiva. La certificación establece un lenguaje
común de comunicación y proporciona un mayor nivel de confianza y
entendimiento entre aliados. Genera confianza en los servicios y
materiales suministrados, brindando a la empresa la libertad para ubicar
rápidamente estos proveedores en sus propias líneas. Esta certificación
de proveedores da mayor fuerza, naturaleza y madurez a la relación, y a
través de auditorias detalladas y revisiones operacionales, es posible
demostrar las capacidades de los proveedores, posibles sinergias antes
de hacer la selección, para asegurar buenas relaciones continuas y
basadas en datos que ayudan a la mejora continua de ambas
partes.
- Utilizar la tecnología
para mejorar la integración con los proveedores. Las herramientas de comunicación,
plataformas comunes y software de gestión, permiten acceso instantáneo a
la información de su compañero e incluso las operaciones pueden
integrarse casi totalmente.
- Potenciar los procesos
de elaboración, transformación y distribución. Los
aliados exitosos trabajan para mejorar continuamente los procesos de
elaboración, transformación o distribución, para proporcionar productos
-agroalimentarios en este caso- de mayor calidad, en la cantidad deseada
y en el momento adecuado. Posibilita identificar qué organización de la
cadena puede desarrollar un proceso específico con la calidad más alta y
el coste más bajo. Y descubrir incluso alianzas que añaden un valor
particular durante el desarrollo de nuevos productos.
- Elevar el nivel de
comunicación entre las organizaciones integradas.
Estas empresas emplean un gran conjunto de herramientas de
comunicación. La utilización de equipos multi-funcionales y
multi-corporativos para promover el intercambio de objetivos e ideas,
incentiva la interacción a todos los niveles, particularmente en la Alta
Gerencia. Dado que la comunicación más efectiva de ideas se da con la
interacción personal, es frecuente encontrar comités de asesoría y
equipos de resolución de problemas que involucran a las distintas
empresas.
- Hacer énfasis en los
beneficios mutuos de la alianza. Los beneficios del
incremento en la confianza y la comunicación con aliados, exceden a los
que proporciona una relación simplemente basada en el coste.
Frecuentemente permite a las empresas reducir su base de proveedores
hasta en un 80%, lo que hace posible mantener relaciones más cercanas
con los proveedores restantes. Esto sólo reduce el coste total, sino que
hace disminuir inventarios, y mejora el rendimiento del capital y la
calidad de los productos.
- Implementar
estratégicamente un proceso de certificación e
integración. Los programas más exitosos de
certificación e integración evidencian una cuidadosa alineación entre
las metas prácticas y organizacionales, y la estrategia operativa. Al
adaptar esas prácticas, las empresas pueden avanzar rápidamente en el
cumplimiento de sus objetivos estratégicos, y responder a los retos que
plantea la complejidad y competencia creciente del mercado.
Tendencias
El uso de nuevas tecnologías, permite cruzar fronteras que hace pocos
años se veían como inalcanzables. El mundo se torna cada vez más incierto,
y la constante es el cambio, pero embargo algunas tendencias claras
permiten vislumbrar lo que depara el futuro. Se destacan entre ellas:
- Concentración de
instalaciones y externalización de la Logística.
Si antes la estrategia era poseer almacenes en cada zona de
distribución, ahora la tendencia es centralizar y reducir de depósitos y
centros distribuidores, potenciando y optimizando mucho más los
servicios de transporte y tercerización. La externalización de las
actividades logísticas se da cada vez más: para la distribución y
almacenamiento no sólo se trabaja con otras empresas, sino que se está
volviendo usual la subcontratación de procesos de diseño y
producción.
- Nuevo balance entre
costo y servicio al consumidor. El servicio
al consumidor adquiere cada vez más mayor importancia en la empresa.
Ahora, medir la satisfacción del cliente es tan importante como la
medición de los costes, y se trabaja con relación a su balance.
- Gestión Inter
organizativa de costes. Una gestión de costes
efectiva comienza en el diseño del producto, los materiales y las
características del mismo. Un método para la gestión de costes en esta
fase es la "ingeniería del valor", que contempla la estimación del
precio de venta y la búsqueda de materiales que reúnan las
características requeridas al precio establecido. Aplicar este sistema
requiere una gestión interorganizativa de costes que incorpore toda la
cadena de suministro.
- Transporte
intermodal. El transporte intermodal es cada vez
más extensivo, lo que permite ofrecer servicios más amplios, tornando
posible incorporar planes específicos, elaborados tomando en cuenta la
cultura, hábitos y necesidades de los distintos clientes.
- Globalización. Crece el
número de empresas que presentan operaciones a escala mundial. Internet
y las nuevas tecnologías de la información han facilitado y acelerado el
proceso de globalización. Hoy en día existen muchas cadenas de
suministro esparcidas en todos los continentes y empresas que deben
gestionar todas sus operaciones a nivel internacional.
- La cadena de
suministro "verde". Existe una creciente
conciencia medioambiental que está impulsando legislaciones más severas
en la protección del medio ambiente. En el futuro, las operaciones
deberán realizarse de la forma que menos alteración provoque enel medio
ambiente.
- Logística inversa.
La legislación obliga cada vez más a los fabricantes
a responsabilizarse de los productos en el final de su vida útil. La
gestión y procesamiento de estos productos que se devuelven o que
terminan su ciclo con el consumidor tiende a convertirse una tarea más
para las empresas, que deberán desarrollarla de forma óptima y
haciéndola en lo posible rentable.
- e-logistics, B2B, B2C,
e-fulfillment. Estos nuevos conceptos surgidos por el
gran desarrollo de las comunicaciones, plantean otros desafíos a las
cadenas de suministros. Responder la creciente demanda de productos por
vía electrónica, torna necesario plantearse cómo implementar nuevos
sistemas de distribución que satisfagan la ampliación de mercados.
Además, Internet y el comercio electrónico, acentúan el papel que
desempeña el consumidor en cuanto a su participación en el desarrollo de
productos y a su interacción con la empresa.
Si se observan con detenimiento las tendencias enunciadas, resulta
clara la importancia que han cobrado la Logística y la Gestión de la
Cadena de Suministro, para satisfacer a un consumidor que es cada vez más
exigente y cuyas necesidades son determinantes para el éxito. Hoy el
cliente no solo elige un producto, sino que valora cada vez mas el
servicio que el mismo incluye. Y la eficiencia de este servicio se halla
en relación directa con la gestión integrada de la cadena.
La globalización constituye una asignatura pendiente para las empresas que
no han evaluado la trascendencia que tienen la logística y la gestión de la
cadena de suministro, lo cual les abre un futuro incierto frente a otras empresas
que optimizan sus cadenas de suministro para actuar en un escenario mundial
altamente competitivo. La complejidad de la producción y el comercio global,
imponen retos, pero también brindan nuevas y mayores oportunidades.
Por Lic. Cristian Ezequiel Torrandell y CPN. Ambrosio Pons Lezica
Revista Alimentos Argentinos
Dirección Nacional de Alimentos