Exportar se volvio una tarea mas dificil
Enviado el Lunes, 12 de Mayo de 2008   por ExportaPymes
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Lejos del milagro exportador que se promocionó con la devaluación, las PyMEs vuelven a estar tan complicadas para vender al exterior como en la convertibilidad. Tras la debacle de 2001-2002, se abrió un nuevo panorama para las pymes argentinas, que pasaron a tener posibilidades reales de colocar su producción en otros países. Después de una década de estar condenadas al 1 a 1 de la Convertibilidad, el dólar alto era la principal tentación y fueron muchas las que se largaron a incorporar tecnología, adaptar estructuras internas, mejorar los productos y fortalecer sus áreas de comercio exterior con la mira
puesta en mercados externos que se presentaban como la salvación
ante una plaza local en llamas.
De hecho, para muchos fue un refugio en medio de la tormenta pos devaluación.
Pero pasó el tiempo, corrió mucha agua debajo del puente y hoy el
mercado externo vuelve a presentarse como un paraíso cada vez más
lejano para las pymes que quieren iniciar sus primeras experiencias exportadoras.
Aumento de insumos y materias primas, costos laborales en ascenso y un dólar
que el gobierno optó por mantener en una suerte de "nueva convertibilidad",
hacen que los precios de los productos locales ya no sean tan competitivos como
hace apenas algunos años.
A eso se suma la falta de crédito para la inversión en equipos,
una necesidad cada vez más imperiosa para los empresarios pyme, que agotaron
la capacidad ociosa de la que disponían tras la crisis. La cosa no se
plantea igual para todos. Los sectores de mano de obra intensiva y los que importan
materiales son los que enfrentan el panorama más negro.
El peso de la experiencia
Desde el gobierno santafesino exhiben con orgullo los datos estadísticos
que indican que en 2000 el monto total de exportaciones fue de u$s4.340 M mientras
que en 2007 ese número ascendió a los u$s12.300 M. Incluso, el
año pasado las exportaciones crecieron un 39% respecto a 2006, cuando
llegaron a los u$s8.900 M. Sin embargo, no desconocen la situación de
la pyme y el director de Comercio Exterior provincial, Oscar Broggi,
diferencia el panorama al que se enfrentan aquellas que al día de hoy
ya iniciaron su experiencia exportadora del que deben afrontar las que
recién empiezan a caminar en ese sentido.
"Para las que ya exportan el mayor desafío pasa por cuestiones de
costos de materias primas que en su gran mayoría están en dólares.
El acero y el metal presentan alertas en ese sentido y la maquinaria agrícola
se puede ver muy resentida. Por otro lado, como beneficio principal, tienen
la experiencia y eso los lleva a estar buscando nuevos mercados", puntualizó.
Broggi se reservó un capítulo aparte para las pymes que recién
ahora se largan. "Tienen un camino muy difícil, no sólo para
salir hacia afuera sino para incorporar la actividad exportadora dentro de las
empresas. Necesitan generar estándares de calidad para garantizar producción,
recursos humanos capacitados y suficientes para afrontar el desafío,
y un trabajo muy fuerte en la promoción, es decir, en presentarse ante
el mundo y salir a buscar mercados", explicó.
Daniel Favario, consultor de empresas y asesor comercial de la carrocera
Ar-Mar, también marcó una diferencia entre la pyme que venía
exportando y la que se lanza ahora. "Antes de la crisis, con el cambio del
1 a 1, la pyme no tenía chances de explorar otros mercados. Después
de 2001, el escenario cambia para aquellas que tenían un antecedente y
tenían el producto desarrollado, pero a la que hoy tiene que emprender
esa tarea de entrar en el mercado, y volverse competitiva, la vino corriendo de
atrás un aumento de costos que le complicó el tema", opinó.
Si bien todavía es favorable, no es fácil para la pyme poder
desarrollarse sin capital de trabajo, sin pagar la nueva tecnología, ni
viajar. Es fundamental estar en ferias, tener una buena logística -factor
fundamental para el cumplimiento en el exterior-, tener una continuidad, y nosotros
no tenemos fama de ser continuos en muchos aspectos", concluyó.
Por su parte, Broggi marcó la agenda y aconsejó que lo
primero que tiene que hacer el empresario pyme es capacitarse y trabajar "hacia
adentro", recién después debe empezar a estudiar otras cuestiones
como: dónde está la demanda del producto, de dónde proviene
la competencia, qué porcentaje de la producción se va a dedicar
al mercado externo, etcétera.
Con el coincidió Juan Marcos Melo, de la Fundación
Exportar, quien destacó que dentro de las fases de internacionalización
de una empresa hay diferentes factores que analizar previamente, como la
capacidad de la firma para afrontar el mercado, estudiar sus competidores y
estudiar también el mercado meta.
El Talón de Aquiles
"La situación es muy comprometida, el aumento de costos internos,
de las materias primas y de los insumos está ocasionando una pérdida
de competitividad a nivel internacional muy fuerte, y es un fenómeno que
se está extendiendo a todos los sectores de la industria metalmecánica",
opinó Sergio Vacca, vicepresidente de la Asociación de Industriales
Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) y titular de Proind
Ingeniería.
Vacca introdujo en la discusión la cuestión de la falta de financiación:
"Al principio, con la devaluación y el dólar alto ganamos competitividad
pero, a medida que avanzó el tiempo, a la competitividad hubo que buscarla
en la optimización de la producción. Para eso se necesita tecnología,
y para acceder a la tecnología se necesita crédito. La rueda da
vueltas y siempre termina en el mismo lugar", describió.
El dirigente empresario aseguró que los sistemas de financiamiento a los
que se puede acceder actualmente "no están al alcance directo de los
industriales", por lo tanto el aumento de costos deben trasladarlo directamente
al precio del producto final y todo desencadena en la pérdida de mercados.
El caso de Fornax quizás sirva de ejemplo para graficar la situación.
La empresa fabrica maquinarias e implementos para gastronomía y en el 2004
ganó una licitación del gobierno cubano para equipar a 1.000 escuelas
de ese país. "Competí contra firmas de Italia y España
y gané porque tenía un 40% más barato el producto, un porcentaje
que hoy sería imposible", contó su titular.
Favario también hizo hincapié en el tema del crédito pero
con una visión que se centra en el corazón mismo de la pyme: "Por
lo general una pyme no está integrada lo suficientemente en garantía
para el desarrollo al que aspira, y tampoco está con la capacidad de dedicarle
todo el tiempo a lograr un crédito o un subsidio específico, porque
el ejecutivo de la pyme es una mini estructura y está más sobre
la ingeniería, la producción, la innovación y sobre el servicio.
Entonces es ahí donde creo que hay que ayudar a crear los puentes, tanto
el crediticio como el comercial", opinó. Asociativismo y valor agregado
aparecen como las luces al final del túnel de las pymes con intenciones
de exportar.
"El asociativismo es una de las mejores herramientas para iniciarse en el
camino de la exportación", dijo Melo desde Exportar, y Broggi
coincidió: "Asociarse es fundamental, en la provincia tenemos 20 grupos
exportadores formados y fomentamos la generación de nuevas experiencias".
Por Noelia Sciarratta. Punto Biz
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