Le siguieron Paraguay, con una participación del 13% y 19% y Chile, con el 12% y el 20%.

Durante septiembre las exportaciones de helados alcanzaron las 511 toneladas y se comercializaron por un valor de 740 mil dólares. El 90% de las colocaciones externas correspondieron a envases de contenido inferior o igual a 2 kgs (fraccionado). El 10% restante correspondió a helados a granel.

Actualmente se observa un cambio de hábitos de consumo en estos productos dado que los mismos son reconocidos, en primer lugar, como un alimento y, en segunda instancia, como un producto saludable. El primer elemento está relacionado con la calidad de los ingredientes y ésta es una cualidad particularmente aprovechada por los helados artesanales. Considerar al helado un alimento nutritivo promueve la desestacionalización del consumo.