En Argentina existe una veintena de plantas productoras de biodiesel localizadas principalmente en el sur de Santa Fe, próximos a la zona productora de aceite de soja, derivado oleaginoso utilizado para elaborar biocombustibles.

El sector ha experimentado un fuerte crecimiento en Argentina desde que en 2006 se aprobó una ley que obliga a mezclar desde 2010 los combustibles tradicionales con componentes renovables.