Según coincidieron algunos de los principales empresarios conserveros de Mendoza, hay grandes expectativas de crecimiento para este año. En el caso del durazno, segmento en el que se prevé producir unas 80 millones de latas este año, las miradas apuntan al exterior porque el mercado interno si bien se está recuperando, todavía muestra signos de recesión.
En Jujuy, cuatro productores de higos, que hasta hace poco tiempo se dedicaban full time a abastecer el mercado interno (actividad en la que continuan trabajando cada uno por su cuenta), armaron un grupo informal unificando criterios para poder exportar. Juntaron volumen para abastecer en forma continua y con calidad pareja a los mercados, unificando experiencias y el uso de la tecnología.
La compañía de navegación danesa Maersk Sealand y la empresa concesionaria del puerto de San Antonio Este, Terminal de Servicios Portuarios Patagonia Norte SA, elaboraron un organigrama de trabajo que contempla la utilización de 4000 contenedores para la presente temporada de exportación de frutas de pepitas, con carozo, verduras, jugos concentrados y alcohol de frutas.
La cría de salmónidos en la región de San Carlos de Bariloche se convirtió en una de las economías de alternativa que logró más beneficios con el tipo de cambio después de la devaluación, y tanto su actual situación como sus posibilidades de desarrollo dependen casi exclusivamente de las exportaciones. Una de las empresas más importantes de nuestro país en el rubro es Truchas Alicurá, que comercializa en el exterior alrededor de 660 toneladas por año, lo que significa el 80% de su producción.
Una de las estrategias para incrementar las exportaciones locales que se plantea desde el ámbito oficial de Mendoza, tiene que ver con la diversificación de productos disponibles para vender en el mundo. Y es ahí donde Chile podría tener un rol protagónico.