Participaron del mismo 34 representantes de productores de distintas regiones del país, exportadores, proveedores de insumos, de material vivo, de centros de investigación nacionales y provinciales, de fraccionadores, de los gobiernos provinciales y del Estado Nacional. Es decir, toda la cadena apícola se sumó a la iniciativa, lo cual representa un alto grado de compromiso tanto del sector público como del privado.

Durante el primer taller se elaboró la matriz FODA del sector (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), así como la Visión y la Misión del Plan Estratégico al 2016, y se propusieron los objetivos estratégicos. En este segundo taller se terminaron de consensuar los objetivos generales divididos en cuatro pilares: Agregado de Valor- Producción- Comercialización y Promoción y se delinearon las actividades, plazos y referentes para llevarlas adelante.

Los pasos siguientes consisten en un trabajo de internalización dentro de todo el sector del Plan Estratégico consensuado y la elaboración del documento final a ser distribuido entre las diferentes instituciones, cámaras, autoridades y legisladores del Gobierno Nacional y de las provincias a los efectos de su conocimiento y colaboración en la ejecución del Plan.

Nuevamente queda de manifiesto que la coordinación público-privada es el camino que permite contribuir de manera real y concreta a la mejora del sector agroalimentario nacional.