La expansión hacia nuevos mercados justifica análisis y atención para incrementar las posibilidades de introducir nuestros vinos en ellos. A continuación, una breve mirada a las claves para encarar uno de los territorios que está generando cada vez más interés.
Sabemos que el mercado asiático es heterogéneo y bien diferenciado por rasgos culturales, gustos, costumbres y tendencias. En los últimos años, Asia ha incrementado sus niveles de consumo de vino a pasos sorprendentes.
Veinticinco pequeñas y medianas empresas (PyMEs) alimenticias de Santa Fe y Córdoba tienen previsto exportar productos a Arabia Saudita por un monto total de u$s 25 millones. Lo que más se venderá será maíz pisingallo, con el que se fabrica el pochoclo, ya que la clase baja de Medio Oriente lo consume en el desayuno y en la merienda, por ser económico y aportar muchos nutrientes. También se comercializará leche en polvo, quesos, aceites de girasol, chocolates,
El Sistema Generalizado de Preferencias de los Estados Unidos (SGP), programa que permite exportar a ese país con arancel cero distintos productos de 130 naciones, entre ellas Argentina, fue renovado por un año. El SGP es una herramienta de política comercial unilateral de los Estados Unidos, cuyo objetivo es promover el crecimiento económico de los Países en Desarrollo (PED), beneficiarios del programa a través del incremento de las exportaciones a ese mercado, para lo cual se eliminan los aranceles de importación de más de 4.800 productos, bajo ciertas condiciones.
Estados Unidos y Canadá se convirtieron en la nueva tabla de salvación para la industria del vino argentino. A principios de año, la crisis internacional amenazaba con romper la racha de más de una década de crecimiento en las exportaciones de vino embotellado argentino. Sin embargo, el repunte en la demanda en mercados como el norteamericano y el canadiense explica que en los primeros siete meses del año las ventas al exterior del sector hayan registrado una suba de 13,7% en volumen y de 12,3% en dólares.
La producción de vehículos en la Argentina se sostuvo por la demanda de Brasil, que fue primordial durante el segundo trimestre del año. Las exportaciones de autos desde la Argentina al mayor socio del Mercosur se incrementaron un 11 por ciento en este período comparado con el mismo lapso del año anterior, mientras que los embarques del sector hacia el resto del mundo se redujeron un 73,3 por ciento. En total, la Argentina vendió 24.255 automóviles a Brasil en