Por eso uno de los sectores que tiene mayor desarrollo son las exportaciones de productos agrícolas: del total de las exportaciones del 2002 a Italia —cerca de US$ 850 millones—, 250 millones fueron de productos alimenticios, o sea el 30 %. Y en lo que va del 2003 Argentina registró ventas por US$ 439 millones, correspondiendo 138 millones a ese tipo de productos.
En 2002, los productos más exportados fueron pescados y mariscos sin elaborar (32 %), semillas y frutos oleaginosos (31 %), frutas frescas (22 %), hortalizas y legumbres sin elaborar (8 %) y miel (6 %). Por su parte, las exportaciones de productos industriales totalizaron US$ 114 millones.
Muchos italianos aseguran que para hacer negocios no es necesario ir a Roma, sino que basta con visitar las ciudades del norte, como Milán, Turín, Bolonia o Padua. Según el Instituto Italiano de Estadísticas, las regiones que concentran la mayor parte de las importaciones son Lombardía, Véneto, y Emilia Romagna. Estos son los lugares a donde, generalmente, llegan las mercaderías alimenticias que luego son distribuidas al resto del país.
Para acceder a un mercado de casi 58 millones de habitantes con alto poder adquisitivo la clave está en negociar. Así lo asegura Luiggi Pallaro, presidente de la Cámara de Comercio Italiana en la Argentina. "Es fundamental que los argentinos hagan su propio camino buscando a los clientes en el exterior". Y para ello recomienda seguir las 3 C —calidad, cantidad y continuidad— "elementos fundamentales para ganar la confianza de los italianos".
La Cámara de Comercio Italiana brinda información sobre ferias y oportunidades comerciales: www.ccibaires.com.ar. También en www.aefi.it, y en
Fuente Diario La Razón