Los caprinos, de carnes magras, fueron faenados, congelados y acondicionados en contenedores especialmente preparados para el transporte de alimentos por personal del frigorífico modelo de la municipalidad de la mencionada localidad, promocionada como la "capital nacional del chivo".

Según explicó este martes José Muñoz, gerente del frigorífico municipal, "la mitad de la carga, 1.500 animales se enviaron a la isla de Saint Martín, en el Caribe, y los otros 1500 partieron el domingo pasado rumbo a Angola, en Africa, a un precio de entre 15 y 17 pesos cada res de 11,50 kilogramos cada una".
(Télam)