Los funcionarios acordaron, entre otros puntos, armonizar la forma que tienen los países de valorar tanto la mercadería entrante como saliente, regulaciones para los despachantes, e idénticos procedimientos para salidas de mercadería.

Decidieron dejar afuera del código los temas vinculados con infracciones e lícitos aduaneros, por cuanto en Brasil el contrabando es considerado una infracción, y no un delito como en el resto de los socios del Mercosur.