Como muestra del fracaso vivido por el Mercosur en Viena, la reunión entre bloques estipulada para la jornada de cierre de la cumbre no se pudo realizar a nivel de jefes de Estado y de gobierno y debió limitarse a un encuentro de cancilleres.

La imposibilidad constatada en los últimos meses de avanzar en las negociaciones bilaterales a raíz de la falta de acuerdo en la Ronda de Doha, y los problemas internos del Mercosur por la pelea entre la Argentina y Uruguay a causa de las papeleras, ya anticipaban un resultado negativo en Viena.

Incluso, el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, decidió regresar a su país el viernes por la noche, al considerar que un encuentro UE-Mercosur de jefes de Estado y de gobierno no sería de ninguna utilidad.

Según el documento, la UE y el Mercosur reconocieron que "un resultado ambicioso y equilibrado en todas la áreas bajo negociaciones es decisivo para crear un ambiente seguro, estable y equitativo para dar oportunidades comerciales y de inversión para todos los miembros de la OMC".

La llamada Ronda de Doha se inició en 2001 sin que se haya logrado acuerdo debido a las diferencias entre las demandas de los países en desarrollo y las del Norte.

Los primeros solicitan una mayor apertura para el mercado agrícola, mientras que los países ricos exigen otro tanto para sus productos industriales y de servicios. Si la Ronda de Doha es el gran obstáculo, los problemas de integración en el Mercosur también dificultan el entendimiento con los europeos. En ese sentido, y en el capítulo referido a la situación en ambas regiones, los países del Mercosur dejan expresamente constancia de que "el proceso de integración regional es piedra angular del desarrollo económico y social y un instrumento fundamental en la consolidación de la democracia y la estabilidad política de la región".

En lo relativo a la conclusión de un acuerdo de asociación interregional, precisan que éste debe ser concebido como un instrumento para reforzar las relaciones en sus diversos aspectos y "para contribuir a la reducción de las disparidades socioeconómicas existentes".

En el terreno internacional, ambas partes destacaron la importancia del sistema de Naciones Unidas y se comprometen a una mayor contribución en el proceso de reforma en curso del organismo, y para fortalecer sus capacidades en materia de fortalecimiento de la paz.

Finalmente, destacan que la estrategia regional de la UE para el periodo 2007-2013 se centrará en el apoyo a los esfuerzos del Mercosur en completar el mercado común, y en facilitar la implementación del futuro acuerdo de asociación.