Más allá del discurso que acompañó a la mega devaluación, la mejora en la competitividad tiene sus matices. Aunque no produjo el anunciado salto exportador, algunos sectores comenzaron a pensar seriamente en comerciar con el mercado externo.
Un estudio de la Cepal revela que la devaluación, combinada con la crisis del mercado interno, dividió aguas en el frente industrial. Sólo las que tienen posibilidades de encontrar mercados en el exterior contarían con posibilidades ciertas de subsistencia.