El comercio internacional alcanza máximos históricos pese a guerras arancelarias, fragmentación geopolítica y barreras regulatorias. En el marco del Santa Fe Business Forum, el especialista Marcelo Elizondo (MBA, miembro del World Executive Board de la Cámara de Comercio Internacional (ICC), director en el CARI e ITBA) analizó las transformaciones estructurales de los negocios globales y trazó un mapa de ruta para que las PyMEs argentinas ganen mercado en un escenario dominado por la tecnología y la reconfiguración de cadenas de valor.
La paradoja global: geopolítica hostil vs. revolución tecnológica
Elizondo identificó que el ecosistema de negocios internacionales está moldeado por la colisión de dos fuerzas de distinta naturaleza:
- Complejidad geopolítica y regulatoria: históricamente, las principales preocupaciones corporativas eran la convergencia tecnológica y las normas ambientales. Sin embargo, en las últimas mediciones del Foro Económico Mundial, la geopolítica pasó a ser el riesgo número uno. Según el Índice de Riesgo Geopolítico de la Reserva Federal de EE. UU., los niveles actuales son los más altos desde el ataque a las Torres Gemelas en 2001. Además, el organismo Global Trade Alert documenta un salto en las intervenciones comerciales estatales de 300 en 2009 a más de 2.500 en 2024.
- Aceleración tecnológica e innovación privada: frente a los obstáculos públicos, el sector privado despliega una fuerza inédita impulsada por tecnologías de frontera. Según el MIT, las olas de innovación son cada vez más cortas. La ola actual, iniciada hacia 2020, está cimentada en la Inteligencia Artificial, el Internet de las Cosas (IoT), la robótica, los drones y las tecnologías limpias.
Esta interacción dio lugar a lo que Elizondo denomina “resiliencia híbrida”: la capacidad del sector privado para sortear bloqueos políticos mediante la digitalización radical, la automatización y la optimización de procesos. De hecho, los datos muestran que el impacto de las sanciones comerciales en la caída del tráfico de bienes se ha reducido drásticamente, pasando de contracciones del 25 % antes del año 2000 a solo un 9 % en la actualidad. Aproximadamente el 80 % del comercio mundial fluye hoy fuera de sanciones directas.
Como resultado, el comercio global de bienes y servicios alcanzó la cifra récord de 34,8 billones de dólares (cercana a los 35 billones), con un crecimiento interanual del 7 %, el más elevado de la historia reciente. Paralelamente, el stock de Inversión Extranjera Directa (IED) acumulado supera los 50 billones de dólares, sosteniendo un Producto Bruto Mundial estimado en 110 billones de dólares.
Del rediseño de rutas a los ecosistemas digitales
Para adaptarse a este contexto, las rutas y dinámicas operativas de los negocios internacionales están mutando hacia tres grandes mecanismos:
- Rediseño de rutas (Alt‑Shoring): se observa un marcado auge del Nearshoring y, de manera muy especial, del Friend‑shoring (comercio entre países aliados). Datos de la UNCTAD revelan que el comercio entre naciones aliadas creció más del 7 %, mientras que entre países adversarios cayó más del 6 %. Asimismo, cobran protagonismo los países conectores o trianguladores, que actúan como puentes para evitar aranceles y mantener operativas las cadenas de suministro.
- El impulso de los intangibles: la inversión global en bienes intangibles (datos, software, propiedad intelectual, capital organizacional) ya supera a la de activos tangibles tradicionales. El intercambio global de datos alcanzará los 175 Zettabytes, consolidando la máxima de que la información aplicada al conocimiento es el activo de mayor valor.
- Integración en bloques cohesivos: pese a la retórica proteccionista, desde la pandemia se han firmado más de 70 nuevos acuerdos regionales de integración, sumando más de 350 tratados vigentes en todo el mundo. Cerca del 66 % del comercio mundial se realiza entre mercados con aranceles cero o preferenciales.
En este marco, las tradicionales cadenas globales de valor lineales se están transformando en ecosistemas circulares y transversales (Borderless Economy), donde interactúan empresas de tecnología, servicios, agricultura e industria compartiendo datos, estrategias y capital intelectual en plataformas interconectadas.
Los 7 atributos competitivos para las PyMEs en la era del Trade-Tech
Elizondo enfatizó que la competitividad internacional ya no depende del bajo costo de mano de obra o de la mera exportación de un producto físico (outputs), sino del valor generado en el cliente (outcomes). En la Unión Europea, las PyMEs que logran integrarse con éxito en estos ecosistemas son llamadas “micromultinacionales”.
Para que una empresa logre insertarse en este nuevo paradigma, debe desarrollar siete atributos competitivos críticos:
- Estrategia y modelo de negocios: elección precisa de mercados, nichos y, fundamentalmente, de socios estratégicos. Tener socios confiables es tan determinante como tener clientes.
- Gestión del conocimiento e innovación: transformar la información en conocimiento aplicado (interpretación, contexto, experiencia).
- Tecnología y modelos organizacionales convergentes: adoptar tecnologías de frontera que sean compatibles e interconectables con los sistemas de los socios en la cadena.
- Arquitectura vincular: construir “contratos relacionales” basados en la confianza y la innovación abierta (Open Innovation), entendiendo que la complejidad actual exige alianzas estratégicas.
- Reputación y sostenibilidad: dar garantías de cumplimiento ambiental, trazabilidad, seguridad alimentaria o energética.
- Calidad y valor agregado certificado: garantizar estándares internacionales auditables y certificados.
- Resiliencia logística: capacidad de adaptarse a esquemas de distribución flexibles y complejos en entornos cambiantes.
(Foto ExportaPymes)
La perspectiva para la Argentina y el rol estratégico de Santa Fe
En el plano nacional, Argentina transita un proceso de inflexión. Tras años de presentar ratios de apertura comercial reducidos, las exportaciones argentinas muestran una clara senda de recuperación, con incrementos proyectados que superarán los 100.000 millones de dólares en bienes y 20.000 millones en servicios, alcanzando un superávit comercial cercano a los 20.000 millones de dólares.
Hacia el año 2035, las proyecciones prospectivas indican que el comercio exterior argentino podría alcanzar los 165.000 millones de dólares, elevando la participación del país en el comercio mundial del 0,28 % (registrado en 2020) al 0,45 %.
Esta expansión estará impulsada por cinco vectores estratégicos:
- Complejo Energético y Minero: el sector de mayor dinamismo, con crecimientos superiores al 50 % anual en exportaciones.
- Sector Agroindustrial: el motor más competitivo, respaldado por una profunda revolución tecnológica (biotecnología, agricultura de precisión, sensores, satélites y Big Data) que convierte a sus productos en bienes estratégicos de seguridad alimentaria.
- Servicios Basados en el Conocimiento (SBC): tercer complejo exportador del país, generando más de 10.000 millones de dólares anuales.
- Sector Industrial Avanzado: liderado por la industria automotriz especializada (pickups), satélites y maquinaria de alta tecnología.
- Marco Institucional y Macroeconómico: estabilización cambiaria, desregulación, eliminación de trabas aduaneras e integración a través de acuerdos clave como Mercosur‑Unión Europea, Mercosur‑EFTA y diálogos bilaterales.
Esta dinámica promoverá además una progresiva descentralización federal de la canasta exportadora, donde provincias como Neuquén, Chubut o Santa Cruz ganarán un peso decisivo junto a las tres provincias históricamente líderes (Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba).
En el caso particular de la provincia de Santa Fe (primera provincia exportadora per cápita y en relación con su PIB), las estimaciones prevén un salto desde los 17.000 millones de dólares proyectados actualmente hasta alcanzar los 25.000 millones de dólares en exportaciones hacia 2035.
💬 En diálogo con ExportaPymes
“Las PyMEs argentinas (y en particular las de la región santafesina) no deben ver el contexto global como un freno, sino como una exigencia de sofisticación. Hoy la oportunidad no está en salir a vender saldos exportables de forma aislada, sino en insertarse en cadenas de valor de la mano de la tecnología, la certificación de procesos y la construcción de alianzas confiables a largo plazo.”
- Marcelo Elizondo, en declaraciones para ExportaPymes durante el Santa Fe Business Forum.
Claves finales para el empresario exportador
La conferencia de Marcelo Elizondo deja una lección contundente para las PyMEs y los actores del comercio exterior: el mundo no se ha cerrado, se ha sofisticado. Pese a las tensiones políticas entre gobiernos, los negocios globales crecen apalancados en la tecnología, la digitalización y las redes de colaboración privada.
Para las empresas argentinas, el desafío pasa por abandonar la visión del comercio tradicional “de una sola operación” e integrarse en ecosistemas internacionales de valor. Aquellas firmas que incorporen conocimiento, certifiquen sostenibilidad y construyan arquitecturas vinculares sólidas estarán en condiciones de aprovechar la mayor ola de demanda global de bienes e insumos estratégicos de la historia reciente.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el comercio global crece pese a la geopolítica hostil?
Porque el sector privado desarrolla “resiliencia híbrida” mediante digitalización, automatización y optimización de procesos, reduciendo el impacto de las sanciones comerciales.
¿Qué son los 7 atributos competitivos para PyMEs?
Son: estrategia y modelo de negocios, gestión del conocimiento, tecnología convergente, arquitectura vincular, reputación y sostenibilidad, calidad certificada y resiliencia logística.
¿Qué proyección tiene Argentina hacia 2035?
Se estima que el comercio exterior argentino podría alcanzar los 165.000 millones de dólares, elevando la participación del país en el comercio mundial del 0,28 % al 0,45 %.
¿Qué rol tiene Santa Fe en este escenario?
Santa Fe es la primera provincia exportadora per cápita y se proyecta que pase de 17.000 a 25.000 millones de dólares en exportaciones hacia 2035.
¿Cuál es la recomendación principal de Marcelo Elizondo para las PyMEs santafesinas?
Según señaló a ExportaPymes, las empresas deben enfocarse en la sofisticación tecnológica, la certificación de procesos y la integración en cadenas globales mediante alianzas estratégicas duraderas.
¿Qué sectores impulsarán las exportaciones argentinas?
El complejo energético y minero, el sector agroindustrial, los servicios basados en el conocimiento, la industria avanzada y el marco institucional y macroeconómico.
Por: Fernando Paz | Editor en ExportaPymes
Especialistas en comercio exterior y desarrollo productivo regional.