Desde caballos de polo a anticuerpos policlonales, la variedad de ventas al exterior se amplía anualmente. La tendencia es el desarrollo de productos con aplicación de tecnología para ingresar a mercados muy competitivos. No todos en la Argentina tienen hectáreas de soja o vacas para exportar. Tampoco producen acero o autopartes. Sin embargo -aunque muy lentamente- ganan espacio en mercados internacionales en base a productos exóticos o con alto componente tecnológico.
En el exterior, el vino argentino no está mal, pero podría estar mejor. ¿Qué hay que tener en cuenta para exportar más de 500 millones de dólares, tal cual se proyecta en 2007?. Los expertos internacionales reunidos en el Foro Vitivinícola Internacional 2007 analizaron algunas claves, a partir de estudios de mercado y la visión propia de los mercados. Según el INV, entre enero-junio ingresó más de la mitad de esa cifra, y aunque en junio se exportaron
Sopla viento de cola desde el exterior, pero no alcanza para el ansiado y tantas veces postergado desarrollo. La Argentina necesita un cambio estructural que permita el surgimiento (y la consolidación) de empresas exportadoras con más valor agregado y capacidades tecnológicas. Si se mira el largo plazo, las exportaciones de la Argentina empiezan a caer en los años treinta, y hasta la década del ochenta las exportaciones por habitante caen. Desde entonces nos tropezamos con una gran sorpresa: el dinamismo de las exportaciones es notable con una tasa de
La Argentina consolida su especialización en producir alimentos en cantidad y calidad, y lentamente parece haber ingresado en una senda de mayor valor agregado a su oferta exportable. En los últimos cinco años, mientras los embarques de productos primarios aumentaron el 45%, las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (MOA) se duplicaron. Los envíos de MOA pasaron de 7400 millones de dólares en 2001 a algo más de 15.000 millones en 2006, mientras que los de productos primarios pasaron de 6100 millones a 8900 millones de dólares, según un relevamiento de la Fundación Exportar.
La Argentina consolida su especialización en producir alimentos en cantidad y calidad, y lentamente parece haber ingresado en una senda de mayor valor agregado a su oferta exportable. En los últimos cinco años, mientras los embarques de productos primarios aumentaron el 45%, las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (MOA) se duplicaron. Los envíos de MOA pasaron de 7400 millones de dólares en 2001 a algo más de 15.000 millones en 2006, mientras que los de productos