Celeridad en las negociaciones internacionales para la apertura de mercados internacionales para los vinos argentinos, fue el principal reclamo que dirigentes de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) llevaron la semana última al Senado de la Nación, en la reunión que mantuvieron con legisladores y el vicepresidente, en la que además se informó sobre los resultados del primer año de gestión y las líneas de acción para 2006.
Lejos del contenedor y más aún de los transportes tradicionales que ayudan a llevar lo producido a otros países, con el teletrabajo -a distancia, por medio del uso de nuevas tecnologías de la información y la comunicación-, el suministro transfronterizo de servicios crece sin pausa en el mundo, y en nuestro país comienza a ser foco de atención y de investigación. Sucede que, frente a esta novedosa manera de exportación de teleservicios, entendidos como bienes intangibles o productos intelectuales, en la Argentina hay
"No es posible que a estas alturas la competitividad se base sólo en el tipo de cambio". La definición es de Ercole Felippa, titular de la Cámara de Comercio Exterior de Córdoba (CACEC) y la Federación de Cämaras de Comercio Exterior de la República Argentina (FECACERA), y hombre fuerte de la láctea Manfrey.
Felipa efectuó duras críticas hacia la gestión del gobierno nacional, exaltando la falta de compromiso del Estado hacia las economías regionales.
Las ventas en la Argentina se mantienen altas y la exportación abre nuevas oportunidades para las principales bodegas. Aunque la tasa de consumo de vino en el país viene cayendo como por un tobogán desde la década del 70 los bodegueros no se desesperan. La magnitud del mercado interno argentino todavía ofrece un ancho horizonte de negocios y las exportaciones dieron en el primer trimestre otra señal de expansión. En 1990 se bebían en el país 54,15 litros
La Federación de Cámaras de Comercio Exterior de la República Argentina (Fecacera), organizó un foro para debatir sobre la descentralización del comercio y pidió que se informaticen los trámites. Cuánto le cuesta a una empresa el tiempo necesario para ir de la Secretaría "A" a la Dirección "B", y de ahí a la Administración "C" para lograr un sello que le permita exportar o importar? ¿Y cuánto más si por tráfico, piquete o paro el cadete no llega, la ventana cierra, y hay que esperar al otro día hábil?