El país exporta bienes de bajo valor agregado y compra productos industriales. La Argentina logró vender al exterior el año pasado el récord de 40.013 millones de dólares por los mejores precios internacionales y las mayores cantidades exportadas. En cambio, importó por 26.692 millones de dólares y le quedó, así, un saldo favorables de 11.321 millones. Pese a todo es conveniente entrar en detalles para saber dónde está parado el país.
Las ventas en el 2005 alcanzaron una cifra récord de 396 millones de dólares de los cuales 296 milllones corresponden a vinos por un volumen de 210 millones de litros. Los varietales fueron los mas vendidos no así los espumantes que disminuyeron en un 25 %. Argentina exporta el 14 % del total de vinos producidos, cifra que pretende aumentar a través del Plan Estratégico Vitivinícola. Un dato alentador para la vitivinicultura nacional es el sostenido incremento que
Organización de misiones comerciales al exterior, rondas de negocios, misiones inversas y participación en ferias internacionales. Implementación de programas de promoción sectorial y conformación de consorcios de exportación. Elaboración de informes, estudios de mercado y agendas de negocios. Capacitación y asesoramiento. Difusión de la oferta exportable. Estos son sólo algunos de los servicios que ofrecen las distintas entidades comprometidas con la promoción comercial y la asistencia a los exportadores pequeños y medianos.
Son unas 4500 firmas argentinas. Sus envíos crecen el doble que lo registrado por las grandes compañías y trazaron una nueva geografía de negocios. Dónde están radicadas. En la Argentina, las pequeñas y medianas empresas exportadoras de manufacturas (pymex) se concentran en los rubros alimentación y bienes de capital, y están radicadas, principalmente, en las regiones Pampeana y Cuyo -sobre todo en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza-.
La oportunidad generada por la devaluación alentó a muchas empresas de software y servicios informáticos a mejorar sus procesos, promoviendo asociaciones regionales entre ellas y adoptando modelos de calidad reconocidos internacionalmente. Algunas empresas -aún antes de la devaluación- ya habían encarado la comercialización de sus productos y servicios en el exterior, si bien la presencia argentina no tenía el reconocimiento que han sabido adquirir los productores y exportadores de la India, Irlanda o Israel.