Según datos de la Oficina de Estadísticas de Comercio Exterior del organismo sanitario, los destinos de las exportaciones de carnes frescas de conejo, entre enero y agosto, fueron: Austria, 65 toneladas y 235.000 dólares; Holanda, 46 toneladas por 192.000 dólares, España 45 toneladas por 195.000 dólares y Francia 29 toneladas y 118.000 dólares.

Durante el año pasado se reiniciaron los envíos del producto luego de más de 7 años sin registrarse exportaciones de carne de conejo.

Para este tipo de producto, la faena se elabora bajo exigencias de muy alta seguridad, minimizando el riesgo sanitario y garantizando una calidad microbiológica óptima.

Los cortes se envasan individualmente en envases primarios de polietileno y el conjunto en unidades de cartón, identificadas con el logo del SENASA y de la Unión Europea.

Estos requisitos establecidos y fiscalizados por el SENASA se enmarcan en la norma Comunitaria 91/495/CEE, que dicta las condiciones de infraestructura de los establecimientos, operatividad, control de gestión, obligatoriedad de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento (SSOPs), que incluyen autocontroles operativos, microbiológicos y capacitación de personal entre otros aspectos.