La exportación de caracoles de tierra en Chile registró un importante aumento

En los últimos tres años las exportaciones chilenas de caracoles de tierra han aumentado en casi 5.000%, con envíos que han sido embarcados principalmente, a España para uso gastronómico. Así concluyeron hoy especialistas en el “Primer Simposio Internacional de Helicicultura: Comercialización”, organizado por ProChile.
Entre 2004 y 2006 las exportaciones de caracoles aumentaron de US$ 29.029 a US$ 1.402.778, y entre 2004
y 2005 los envíos crecieron 30 veces, alcanzando los US$ 888.792. Y el incremento continúa. Sólo hasta abril de este año, las cifras llegaron a US$507.808.

Según ProChile, China y Francia son los principales importadores de caracoles de tierra a nivel mundial, seguidos de España, Italia y Hong Kong. España consume cerca de 14 mil toneladas al año de este molusco.

A su vez, China y Francia son los primeros consumidores del mundo –se estima que consumen más de 20 mil toneladas por año cada uno-, pero a la vez son los mayores productores, de tal forma que se autoabastecen en una proporción mayoritaria.

El sectorialista del Departamento de Alimentos Agropecuarios de ProChile Francisco Subercaseaux, aseguró que “el consumo interno en Chile es bastante bajo, por lo que se exporta el 95% de los caracoles de tierra nacionales, la mayoría vivos, y más del 90% de nuestra producción se destina al mercado español, aunque también se han realizado envíos a Francia y Portugal”.

Entre los principales exportadores mundiales se ubican China, Marruecos, Indonesia, Corea y Túnez. Chile exporta principalmente, la variedad Helix Aspersa Müller, tanto de criadero como de recolección, y más del 70% de lo que se exporta corresponde a este último.

Los principales usos de este molusco son la alta gastronomía, cosmetología, paté, conservas y productos adquiridos principalmente por empresas especializadas y gourmet.

El primer subproducto del caracol es la baba, utilizado frecuentemente en la industria cosmética para la fabricación de cremas y jabones. Algunos de éstos son exportados, pero principalmente se comercializan en el mercado doméstico. Los especialistas recomiendan a los consumidores fijarse en que estos productos contengan el certificado del Instituto de Salud Pública y, en el caso de los productores, aconsejan innovar en el desarrollo de tamaños y presentaciones específicas para estos artículos.

Por ahora, Chile sólo exporta caracol vivo –fresco o congelado- en mallas de 3 y 5 kilogramos, pero próximamente se abrirán los mercados de paté y conservas, otra de las variedades de comercialización, comentaron en el Seminario.

Y si lo que se busca es precisamente exportar, la producción debe ser asociativa. Además, hay que hacer hincapié en analizar los hábitos de consumo del país importador, rentabilizar el negocio y mejorar los márgenes actuales mediante alternativas de mayor valor agregado (envasado) y con menores costos de transporte (barco). Actualmente, existen amplias oportunidades para las conservas y cosméticos y se recomienda considerar los mercados de China, Italia, Grecia y Estados Unidos.

El Simposio Helicícola, realizado en la Universidad de las Américas, contó con la participación de profesionales de ProChile, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la Asociación de Exportadores de Manufacturas (ASEXMA), el Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (INDAP), el Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec), la empresa Aracol España, el caso exitoso de la firma chilena exportadora de caracoles El Manzanito y la experiencia de la firma “Sanos Ltda.” Participaron más de 140 personas, la mayoría de Regiones y desde Arica a Quellón.

En el evento se realizó una exposición de los instrumentos de apoyo público y privado a la helicicultura, una muestra gastronómica a cargo de un chef con diversas variedades de preparación y una exhibición de productos elaborados en distintos países que actualmente se comercializan en el mercado europeo.