Una empresa esperancina embarcó hacia Asunción del Paraguay, la primera parte de una planta procesadora de biodiesel a partir de grasa vacuna desarrollada íntegramente por santafesinos. Las empresas Fimaco de Esperanza, SIT ingeniería y el Incape, un instituto que depende de la Universidad Nacional del Litoral y del Conicet, tuvieron a su cargo el desarrollo del producto adquirido por Frigorífico Guaraní. La firma compradora posee, además, una importante grasería industrial que trata los desechos del frigorífico, especialmente vísceras y huesos, transformándolos en carnarina y grasas industriales donde obtiene diariamente unas 30 toneladas de sebo que destinaría totalmente a la elaboración de biodiesel con lo que produciría 30 mil litros diarios.
En Paraguay no hay cultura de consumo humano de grasas en las panificaciones ya que utilizan aceites vegetales. El bajo precio y las barreras sanitarias para exportar grasas vacunas hacen que esta materia prima sea muy poco demandada. Precisamente, el bajo precio lo torna atractivo para la transformación en combustible. En una primera etapa, la transformación de sebo en biodiesel será destinada al uso como combustible de la caldera mientras se avanza en el estudio de la posibilidad de refinamiento de la glicerina.
Fimaco fabricó en Esperanza la planta que hoy comenzó a ser enviada a Paraguay y los técnicos estiman que a mediados de diciembre ya estará en funcionamiento en Asunción.
Diario El Litoral
