Sumar valor y novedad a la canasta de productos que la Argentina ofrece en el mundo es un deseo que los exportadores vienen alimentando desde hace años. Sin embargo, los resultados de las transacciones muestran que aún es un desafío pendiente. Para muchos, incursionar en actividades no tradicionales pero con amplio potencial de desarrollo, como los divertimentos para los más chicos, es un camino para alcanzar esa meta. En Mendoza existe una empresa que tiene todas sus apuestas en este segmento.
Con sus embolsadoras y extractores de grano, Industrias Mainero hizo este año cabeza de playa en Australia. “Hemos ingresado bastante fuerte con esa tecnología. Fue la punta de lanza para penetrar en ese mercado”, destacó Marcos Formica, del área de Extensión y Asistencia Técnica de la empresa.
La exportación de un insumo informático totalmente fabricado en la provincia y la presentación en el mercado internacional de los productos de una empresa local fueron anunciados recientemente, en conferencia de prensa, como el primer resultado del Plan Estratégico para el Desarrollo de la Primera Exportación que impulsa el Subprograma de Comercio Exterior del gobierno de la provincia.
Bentonitas Santa Gema, una pyme ubicada en Alto de Sierra vende este mineral a Estados Unidos, Canadá, Europa, Asia y América latina. Se trata de una arcilla tratada que retiene las aflotoxinas, sustancias producidas por hongos que generan reacciones tóxicas en el hombre y animales.
Después de "tocar fondo", un tornero y su hijo arquitecto crearon Tensocable, una empresa productora de tensores de cable para panelería, estanterías y protección de barandas. La crisis del tequila dejó sin empleo a Jorge Finkielsztajn y su padre Isidoro. En 1996, el dúo comenzó a investigar sobre tensores y se dieron cuenta de que "no había en el país una empresa que los fabricara y que en el mundo no se los utilizaba como una herramienta de diseño".