El nuevo esquema operativo tiene como propósito central sustituir las tradicionales verificaciones presenciales (que solían implicar traslados de personal, esperas operativas y sobrecostos por paradas de transporte), por un seguimiento digital en tiempo real a través de plataformas centralizadas que agilizan los flujos de control aduanero en origen.
Ejes regulatorios, requisitos tecnológicos y plazos de SITA
La normativa aduanera regula de manera detallada las condiciones que deben reunir los establecimientos para recibir la autorización de carga en planta bajo esta modalidad digital. Los exportadores interesados deben ajustar sus procesos a las siguientes pautas administrativas:
- Gestión de solicitudes y permisos: Tramitación de la adhesión al régimen y presentación de las destinaciones de exportación mediante la plataforma de trámites del Sistema Informático de Trámites Aduaneros (SITA).
- Control por Circuito Cerrado (CCTV): Instalación obligatoria de cámaras de video que registren imágenes nítidas de la mercadería y del proceso de estiba antes de la oficialización del permiso de embarque.
- Resguardo de registros digitales: Almacenamiento y conservación obligatoria de los archivos de video por un plazo mínimo de 5 años, quedando a disposición de los requerimientos del servicio aduanero.
- Precintado y trazabilidad: Protocolos automatizados para la asignación, colocación y control de los precintos de seguridad que garantizan la inviolabilidad de los contenedores desde la planta hasta el punto de salida fronterizo.
Impacto logístico en las cadenas de suministro globales
La digitalización de los controles aduaneros en origen genera un impacto positivo directo sobre la competitividad de las firmas exportadoras. Al derivar los mecanismos de inspección a entornos virtuales y descentralizados, el sector privado accede a ventajas operacionales críticas:
- Agilización del despacho: Respuestas aduaneras en plazos reducidos que acortan los tiempos de espera de los camiones y evitan la pérdida de ventanas de embarque marítimo.
- Descongestionamiento de terminales: Disminución del flujo de camiones y de almacenamiento ocioso en puertos y depósitos fiscales saturados.
- Ahorro de costos directos: Eliminación de los aranceles por servicios extraordinarios de traslado de inspectores y menores tasas de alquiler de espacios de acopio temporales.
Esta flexibilización regulatoria dispuesta por ARCA, resulta especialmente estratégica para las economías regionales y las empresas vinculadas a la exportación de productos perecederos o manufacturas de alto valor agregado, donde la previsibilidad del transporte define la continuidad de los contratos internacionales.

Desafíos de la infraestructura y adecuación técnica
A pesar de las ventajas del nuevo sistema de aduana sin papeles, la transición hacia el monitoreo remoto plantea desafíos de adopción a mediano plazo. Las PyMEs del sector deberán realizar inversiones puntuales en conectividad de banda ancha y cámaras de alta definición compatibles con los sistemas de la Dirección General de Aduanas. Asimismo, tanto las agencias privadas como las estructuras aduaneras locales requerirán un entrenamiento intensivo en las nuevas plataformas de selectividad digital para evitar cuellos de botella en la fase de implementación masiva.

Preguntas y Respuestas sobre la Exportación Monitoreada de ARCA
¿Qué norma legal instrumenta el control remoto de exportaciones en planta?
El procedimiento quedado formalmente establecido a través de la Resolución General 5861/2026 dictada por ARCA y publicada en el Boletín Oficial, la cual define las pautas de fiscalización aduanera a distancia.
¿Qué requisitos tecnológicos mínimos deben cumplir las empresas exportadoras?
Las plantas deben contar con sistemas de circuito cerrado de televisión (CCTV) para registrar las operaciones de carga y poseer la capacidad técnica de archivar y poner a disposición de la aduana dichas imágenes por un periodo de 5 años.
¿Cómo beneficia esta medida a las PyMEs que no poseen planta propia habilitada?
La resolución de ARCA habilita el uso de instalaciones certificadas pertenecientes a terceros, lo que permitirá que cerca de 6.000 pequeñas y medianas empresas radicadas en parques industriales accedan al beneficio de consolidar sus cargas de forma remota.
