Las exportaciones referidas a actividades culturales crecen día a día. Solo pensemos que la industria bibliográfica exporta cerca de u$s 50 millones, lo que implica que se duplica en cuatro años, o que la cantidad de estudiantes universitarios extranjeros crece año a año (esta es otra exportación, inversa, de servicios), llegando a mas de 25.000 alumnos foráneos (el 63% de ellos en Buenos Aires y zona metropolitana). Se estima que en 2012 serán unos 90.000.
El comercio exterior argentino no quedó ajeno a los coletazos de la crisis internacional. Tras siete años de aumento sostenido, 2009 rompió la tendencia. Las proyecciones indican que las exportaciones caerán un 20 por ciento, mientras las importaciones lo harán entre un 30 y 35 por ciento.
Así, el superávit es cada vez mayor. Según el Indec, el primer semestre arrojó una balanza comercial positiva de US$ 9861 millones, un aumento del 93 por ciento con respecto a igual período de 2008.
Adaptarse a los cambios culturales del mundo, ofrecer buena calidad, tener en cuenta las marcas y darle un valor agregado al producto, son algunos de los puntos a tener en cuenta para posicionarse en la industria internacional. Qué aconsejan los especialistas. Bajo el tema "Casos exitosos de exportación" se desarrolló el II Seminario para Nuevos exportadores, que fue organizado por Wines of Argentina y la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR).
Las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) recurren a la creatividad para mantener su rentabilidad en estos tiempos de crisis económica. El aumento de los costos y la caída de las ventas las obligan a esforzarse por encontrar nuevos caminos para optimizar sus ganancias. Aumentar la cartera de productos, ofrecer un servicio extra, apuntalar las ventas con promociones o renegociar los contratos con sus compradores en el exterior son algunas de las estrategias a las que echaron mano.
Dice el Profesor José Carlos Jarrillo (del IMD de Suiza y del IESE de Barcelona) que para una empresa lo importante de un sector “no es lo atractivo del mismo en el momento presente, sino su atractividad futura” y que “las grandes oportunidades no están solo en aquellos sectores radicalmente nuevos sino que aparecen cuando cambian las reglas de juego en un sector ya maduro”. Pocas cosas hay mas erradas que una generalización. No se puede decir que la crisis ha generado