Si se observan los últimos 12 meses de exportaciones de vino embotellado, 5,5 botellas de cada 10 se enviaron a Estados Unidos, Canadá y Brasil. Predicciones sobre lo que sucederá con el precio promedio en cada uno de estos destinos. Considerando sólo los embotellados, de enero a junio se facturaron por exportaciones a EEUU U$S 305,5 millones (18,8% que igual semestre del año anterior) y se enviaron 10,4 millones de cajas de 9 litros (12,2%).
Las exportaciones de vino embotellado en los primeros cinco meses del año crecieron un 20,3% en facturación, ya que pasaron de u$s 208 millones en el año 2009 a u$s 250 millones en el año 2010. En lo que respecta al volumen exportado, este creció un 12,6%. El principal destino de las exportaciones de vino embotellado continúa siendo Estados Unidos. Los envíos a este país crecieron u$s 16 millones en valor y se exportaron 552 mil cajas de nueve litros más.
Los primeros meses del 2010 marcaron una diferencia con lo sucedido en materia de comercio exterior durante el año pasado, y mostraron una
tendencia a la recuperación. De esta manera, en el primer cuatrimestre del año, los montos totales de las exportaciones provinciales registraron un incremento del 11,6 por ciento en
comparación con igual período de 2009.
Mientras que en los cuatro primeros meses de dicho año, las ventas internacionales
cordobesas
Los analistas del mercado de la maquinaria agrícola que operan en el cluster con sede en esta ciudad del departamento Belgrano (provincia de Santa Fe) estimaron que las exportaciones tendrán un fuerte crecimiento este año del orden del 30 por ciento con relación a 2009, un año en el que las ventas al exterior (256,8 millones de dólares) estuvieron en baja. La estimación se desprende luego de un análisis que se centró en los principales establecimientos de las ciudades de Armstrong, Las Parejas y Las Rosas.
La crisis internacional impactó de lleno en la actividad productiva de nuestro país. Si bien el canal de contagio no fue, cómo ha sido históricamente, el sistema financiero, la fuerte reducción de la demanda externa terminó de profundizar la tendencia negativa que la economía argentina experimentaba luego de que durante 2008 los distintos conflictos sectoriales golpeasen de lleno en las variables de expectativas, tanto de consumidores cómo de empresarios.