Por si a alguien le quedaba alguna duda, la Unión Europea (UE) dio otro paso para mostrar que las pymes argentinas figuran al tope de sus prioridades. Por estos días, representantes de la delegación europea en Buenos Aires discuten con funcionarios del Ministerio de Economía los detalles de un ambicioso proyecto de cooperación económica para pymes. Aunque aún no se definió la cifra, trascendió que superará en varios millones a la actualmente asignada y que el eje central del plan estará puesto en la capacitación de los pequeños y medianos empresarios para exportar.
El 21 de agosto, la presidenta Bachelet, de Chile, promulgó un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, el primero de esta potencia con un país occidental. Si bien fue suscripto el 18 de noviembre de 2005, durante la Cumbre del Foro de Cooperación de Asia-Pacífico (APEC), su negociación llevó un tiempo, pero fue singularmente exitosa. China es el segundo socio comercial de Chile, luego de Estados Unidos, con un intercambio bilateral de casi u$s 7.000 M (704% de aumento, entre 1996 y 2005).
Son muchos y muy distintos los participantes de un mercado orgánico estimado en US$ 30.000 millones: pequeños productores de caña de azúcar en Misiones, agricultores europeos que reciben subsidios, cooperativas de cafetaleros en Costa Rica, grandes cadenas de supermercados en países desarrollados, productores de bananas en República Dominicana o de especias en la India, por citar algunos. La producción y demanda de alimentos elaborados de modo sustentable, sin agroquímicos,
El fenómeno gana espacio. En silencio, cada vez son más los casos. Los grandes holdings nacionales le transmiten sus experiencias y colaboran con empresas de menor tamaño en la búsqueda de nuevos mercados internacionales. Así, el Grupo Lorenzati, que en su carácter de proveedor de Arcor abrió sus fronteras comerciales hacia Chile y América latina, donde despacha el maní utilizado por el holding de Luis Pagani para sus golosinas. “La vinculación con Arcor nos dio un gran impulso para el desarrollo de
Tomado como modelo teórico de economía de éxito, el chileno es el ejemplo de cómo potenciar la comercialización de su producto insignia, el cobre, con una estrategia de TLC que puede verse errática, pero que tiene un comportamiento planificado. Muchas veces señalado como ejemplo de lo que tiene que hacer el resto de las naciones sudamericanas para ser exitosas, Chile está un paso más adelante en varios aspectos que hacen al desarrollo futuro de una nación.