Se trata, en realidad, de una muestra más de la falta de política exportadora. Por los elevados números en el precio internacional, sumados a las restricciones impuestas por el gobierno al sector, Argentina vive hoy la paradoja de exportar más cobre que carne. "Hoy el país está vendiendo al mundo más cobre -US$ 925 millones en los ocho primeros meses del año- que carne", informó en su
El presidente de John Deere Argentina, Aldo Torriglia, vaticinó un aumento de la demanda de maquinaria agrícola a nivel mundial y opinó que la industria local debe aumentar su participación exportadora para evitar el comportamiento cíclico de la actividad. En ese sentido, advirtió que pese al salto en las ventas al exterior que significará la demanda del mercado venezolano para un conjunto de fábricas nacionales “ese contrato es el negocio de un año”, mientras que hace falta una estrategia de largo plazo “para ganar mercados en el exterior”.
David Faulkner, ex director del MBA de la Universidad de Oxford, afirma que la Argentina "debe recurrir a alianzas estratégicas para insertarse en el comercio mundial". Señala que "las exportaciones de la región son caras" y advierte sobre los riesgos de la inestabilidad, las retenciones y la corrupción. "El país debería fortalecer su sector productivo e industrial con más valor. Lo más adecuado sería tener una economía basada en varios nichos especializados, como la industria del turismo, el diseño, la vitivinicultura, todos aquellos sectores donde se pueda proveer de un valor agregado, con tecnología y especialización".
¿Qué utilidad podría tener para nuestra provincia la implementación de una denominación de origen propia, o lo que se llamaría “Marca Tucumán”? Las ventajas podrían ser inconmensurables, si se aplica bien este concepto que ya muestra éxitos en la Argentina y en todo el mundo, según expertos, empresarios y funcionarios consultados. Lo interesante es que en nuestra provincia se está trabajando para tratar de lanzar al mundo una marca propia.
Desde 2002, las exportaciones crecieron más del 70% y alcanzarían al cierre de 2006 unos US$ 44.500 millones. Alrededor de la mitad de dicha suba fue por el aumento de las cantidades exportadas (que subieron 33%) y el resto por la mejora de precios internacionales (30%). Con este aumento de las exportaciones, se generó un fuerte superávit comercial que -sumado a la reducción de los pagos de intereses al exterior por la reestructuración de la