Desde que los 10 países de Europa central y oriental forman parte de la Unión Europea (UE), parecería que en el mapa se hubieran acortado las distancias. Siguen estando en el mismo lugar, pero la percepción de los exportadores argentinos es que ahora, como miembros de la UE, encontrarán mayores facilidades para hacer negocios. Siete de los diez flamantes miembros bajarán sus derechos de importación.
En la Argentina, la superficie cultivada de este berrie, crece año a año. También las exportaciones. El negocio del arándano no para de crecer, sumando hectáreas, incorporando tecnología, compitiendo con otros países productores en los mercados internacionales, y ganando prestigio y calidad con "fruta de primicia" en el hemisferio Norte.
"No hay un mercado asiático; hay mercados asiáticos. Esto es así porque los países son ética y culturalmente diferentes y también porque su ingreso per cápita es distinto. A unos, como Indonesia o China, se puede llegar como se está haciendo, básicamente con commodities", explica el Lic. Virgilio Tedín Uriburu, de la Fundación Okita.
Lanzan un diseño integral de promoción y comunicación internacional de productos y servicios del país. Procurará incrementar las exportaciones, las inversiones y el turismo. No es un jingle radial ni un eslogan televisivo; tampoco, una gigantografía para ver desde una autopista. "La imagen es todo" es el concepto que motiva la puesta en marcha de una Estrategia Marca País (EMP) para maquillar y vestir de gala a la Argentina ante los mercados externos.
La base exportadora -el conjunto de empresas de distinto tamaño y tipo que exportan- se ha ampliado notablemente en los últimos diez años. Son de algún modo los que trabajan detrás del escenario del perfil exportador nacional. Desde los 5.692 exportadores que operaron en 1973, hace más de treinta años, cuando las ventas externas eran por escasos 3.400 millones de dólares (algo más -en valores ajustados- de 4.000 a los mediados de los noventa), se ha producido un cambio importante.