El 2003 presenta nuevas oportunidades para la industria alimenticia argentina. Somos indiscutiblemente productores de alimentos y la nueva relación peso / dólar abre nuevos mercados en todo el mundo.
Como darle valor agregado a los productos.
"El crecimiento de nuestras economías sólo llegará si generamos un proceso de exportación que sea motor de crecimiento".
Martín Redrado, representante en el mundo de los intereses comerciales de la Argentina al frente de la Secretaría de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales, sintetizó la relación entre el comercio exterior y la situación económica argentina, "convencido" de que la salida es exportar.
Los argentinos no estamos acostumbrados a proyectar más allá de la próxima cosecha, si bien en el caso de las rotaciones es muy común las proyecciones a cinco años.
En cambio, organismos internacionales como la Organización Mundial de Alimentación (FAO) basan sus políticas alimentarias a nivel mundial, a partir de las proyecciones de largo plazo.
Productores y exportadores deben conocer tanto las características de sus productos como las del público que los consume. Las primeras preguntas que habitualmente se hace un productor cuando piensa en exportar productos o servicios se vinculan con el mercado de destino en el que quiere colocarlos: ¿qué posibilidades hay allí para el producto? o ¿que demanda tendrá?
Algunas iniciativas surgidas en Francia, España e Italia que lograron aumentar las ventas externas.
El nuevo escenario económico de la Argentina en 2002 permitió mejorar la competitividad de empresas y productores radicados en el país, potenciando la posibilidad de distintos sectores de la economía de ganar nuevos nichos de mercado.