En noviembre del año pasado la vitivinicultura argentina exportó casi 32 millones de dólares, con lo cual ya suman 276 millones de dólares las cifras acumuladas a lo largo de 2004 al mes de noviembre, entre vinos y mosto. Esto permite prever que se cumplirá el “pronóstico de exportaciones” de las máximas autoridades del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), de que con las cifras de diciembre se llegará a los 300 millones de dólares de exportación. “Podríamos asegurar que se va a sobrepasar los 300 millones y llegaremos a los 306 millones durante el año pasado”, dicen altos voceros de Vitivinicultura, cercanos al presidente Enrique Thomas. Si esto se cumple (aún faltan las cifras de diciembre), en un año las exportaciones vitivinícolas argentinas habrán pasado de 226 a 306 millones de dólares, es decir habrán crecido 80 millones de dólares, o sea un 35% en un año.

El fenómeno es calificado como “trascendente” en el INV y significa el ingreso a Mendoza de por lo menos 800 de los 900 millones de pesos que traducen esas exportaciones. No obstante hay que destacar que el crecimiento se da en los montos y no en los volúmenes, en los que se registra una caída especialmente en los vinos genéricos, aunque haya incrementos en los volúmenes de los vinos varietales y espumantes embotellados.