Por Luis Pagani. La historia del desarrollo económico argentino, pero también el presente, están fuertemente ligados al desempeño agroindustrial del país. Desde nuestros orígenes como Nación, el campo ha sido el centro de la actividad económica nacional, aunque no siempre ha recibido la atención que ese rol protagónico requiere. A pesar de su excesiva dependencia del agro, la Argentina no ha implementado políticas públicas definidas y perdurables para el sector agroindustrial.
Las Buenas Prácticas Agrícolas están destinadas a asegurar la calidad de los alimentos frescos desde el predio donde se producen hasta el punto de venta al consumidor. Constituyen otro de los desfíos que plantean los mercados a los productores de alimentos, por lo que resulta importante conocer sus características y fundamentos.
La Confederación de la Mediana Empresa (CAME) solicitó ayer al Ministerio de Economía la eliminación de las retenciones a la exportación de productos industriales por parte de pequeñas y medianas empresas y un incremento en los reintegros a esas compañías, para compensar la suba de los insumos registrada en las últimas semanas.
El escenario de las negociaciones comerciales internacionales muestra que la Argentina sólo tiene oportunidades de crecer con los diferentes acuerdos de integración que negocia con los bloques económicos del resto del mundo, al tiempo que enfrenta un solo riesgo: el de que el bloque sudamericano quede excluido del ALCA.
Las negociaciones comerciales del Mercosur dejaron esta semana al bloque más cerca de un acuerdo con la Unión Europea que con Estados Unidos en el ALCA, pero pusieron de manifiesto que las dos potencias intensificarán sus exigencias al bloque para la apertura de los servicios y las inversiones en el último tramo de las discusiones.
En tan sólo una década la India se convirtió, con ventas superiores a los 10.000 millones de dólares, en el mayor exportador de software del mundo. Si un país con altos índice de pobreza y en donde el 43% de la gente no sabe leer ni escribir lo consiguió, la Argentina también puede hacerlo pero debe, al igual que la India, actuar rápido con una estrategia que promueva la creación de empresas sin trabas burocráticas y el desarrollo de productos simples, pero buenos.